Dan a conocer los documentos de la dictadura que entregó EE.UU.

Dan a conocer los documentos de la dictadura que entregó EE.UU.

Dan a conocer los documentos de la dictadura que entregó EE.UU.

Derechos Humanos

Son los que Mauricio Macri recibió la semana pasada de manos del secretario de Estado, John Kerry.

El Gobierno difundió el listado de documentos desclasificados por el Departamento de Estado sobre el último régimen militar en la Argentina. Fue en el marco de una conferencia de prensa en la Casa Rosada, con la participación del vicecanciller Carlos Foradori y el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj y el Representante Especial para los Derechos Humanos de la Cancillería, Leandro Despouy.

Los funcionarios coincidieron en señalar que la documentación desclasificada alcanza a casos de secuestros y torturas emblemáticos como el de Alberto Samuel Falicoff; Alfredo Bravo; Jacobo Timerman, la familia de Alejandro Deutsch, el informe escrito por Patricia Derian sobre la situación de los Derechos Humanos en el país, informes de inteligencia sobre la forma en que se produjo el golpe de estado de 1976, “negociaciones” entre Estados Unidos y los militares por cuestiones “geopolíticas” y cartas presentadas por el entonces presidente estadounidense, Jimmy Carter a Jorge Videla.

Los archivos, que comprenden 1.078 páginas, están publicados en tres documentos en la página web https://icontherecord.tumblr.com/y forman parte de un esfuerzo que podría arrojar más luz sobre hasta qué punto conocía y aprobaba el Gobierno estadounidense los abusos de derechos humanos que se estaban cometiendo en Argentina en ese período.

EL VICECANCILLER, CARLOS FORADORI, EL SECRETARIO DE DDHH CLAUDIO AVRUJ Y LEANDRO DESPOUY DURANTE LA PRESENTACION DE DOCUMENTOS DESCLASIFICADOS DE EEUU. (DYN/ALBERTO RAGGIO)

EL VICECANCILLER, CARLOS FORADORI, EL SECRETARIO DE DDHH CLAUDIO AVRUJ Y LEANDRO DESPOUY DURANTE LA PRESENTACION DE DOCUMENTOS DESCLASIFICADOS DE EEUU. (DYN/ALBERTO RAGGIO)

La Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) de EE.UU., James Clapper, ha sido la encargada de publicar la primera tanda de los documentos, provenientes en su mayoría de las bibliotecas presidenciales de Jimmy Carter (1977-1981), Ronald W. Reagan (1981-1989) y George H. W. Bush (1989-1993).

Los documentos incluyen correspondencia presidencial, minutas de reuniones y “demuestran los esfuerzos del gobierno de Carter para instar a la Dictadura argentina a apegarse al estado de derecho, liberar a individuos detenidos ilegalmente y rendir cuentas por quienes desaparecieron mientras se encontraban detenidos”, dijeron desde la Oficina del Director de la Inteligencia Nacional estadounidense.

Informes sobre violaciones a los derechos humanos durante la dictadura entregados por la diplomacia estadounidense.

Informes sobre violaciones a los derechos humanos durante la dictadura entregados por la diplomacia estadounidense.

Durante su visita en marzo a Argentina, el presidente estadounidense, Barack Obama, había anunciado que su Gobierno desclasificaría más documentos sobre la Dictadura argentina, por considerar que EE.UU. tiene “la responsabilidad de afrontar el pasado con honestidad y transparencia”.

El esfuerzo de desclasificación “implica a 14 agencias y departamentos del Gobierno estadounidense”, liderados por la ODNI y la Casa Blanca, y está dividido en cinco líneas de trabajo, según informó el Departamento de Estado en un comunicado.

Informes sobre violaciones a los derechos humanos durante la dictadura entregados por la diplomacia estadounidense.

Informes sobre violaciones a los derechos humanos durante la dictadura entregados por la diplomacia estadounidense.

 

 

Fuente: Clarín

Contraste entre la ejemplaridad y la corrupción

Contraste entre la ejemplaridad y la corrupción

El cuestionado ex titular de la AFIP Ricardo Echegaray debería dar un paso al costado en la Auditoría General sin esperar su procesamiento

La corrupción es un tema sensible que figura entre los que más preocupan a la ciudadanía argentina. El descrédito de innumerables políticos y funcionarios públicos por su desapego a la ley en los últimos años, y las tremendas consecuencias que eso ha tenido sobre la democracia y el bienestar del pueblo así lo acreditan. En este contexto, resulta inexplicable que un dirigente que enfrenta varias causas judiciales, que es investigado por presunto enriquecimiento ilícito, que ha sido imputado por la millonaria deuda que acumuló con el Estado una empresa de Cristóbal López, que fue acusado de descabezar una oficina de la AFIP en Bahía Blanca cuando se investigaba una emisión de facturas falsas usadas supuestamente por una compañía de Lázaro Báez, y que tiene pendiente un pedido de declaración indagatoria en la causa Ciccone, como Ricardo Echegaray, pueda estar al frente de un órgano de control como la Auditoría General de la Nación (AGN).

La cuestionable permanencia de Echegaray en ese cargo contrasta con el reconocimiento que ha merecido la encomiable gestión de Leandro Despouy al frente de ese órgano durante casi 14 años, en representación de la oposición de entonces.

El control de la administración pública realizado por la AGN durante los gobiernos de Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y los dos períodos de Cristina Fernández de Kirchner ha sido ejemplar. Su titular pudo dirigir la institución en minoría en el Colegio de Auditores, mostrando así que el pluralismo político es practicable. Contundentes revelaciones confirieron altos niveles de credibilidad y estima ciudadana al organismo, que se transformó así en un referente confiable.

Frente a un relato falaz y sesgado como el que se instaló desde la cúspide misma del poder, disfrazando de logros grandes fracasos y ocultando los rasgos más oscuros de la gestión estatal, los informes de la AGN han constituido preciosos insumos para reseñar la verdadera historia del país en estos años y, al mismo tiempo, fueron una crónica contundente de la corrupción kirchnerista.

La tarea de la Auditoría ha tenido un significativo valor pedagógico, al poner al desnudo las graves consecuencias económicas del manejo oscuro de los fondos públicos y el impacto letal de la corrupción. La tragedia de Once, que costó la vida a 51 personas y más de 700 resultaron heridas, mostró en forma patética cuán cierta y verificable es la idea que vincula el delito con la muerte. “La corrupción mata” es una consigna que ha calado hondo en el sentir popular.

Desde 2002, fueron aprobados por este órgano más de 3000 informes, algunos de ellos emblemáticos, tales como el del PAMI o los referidos a los programas Sueños Compartidos y Fútbol para Todos. Muchos de ellos se encuentran en la Justicia e integran el testimonio imborrable de un manejo fraudulento, irresponsable y despiadado de los recursos públicos. Sería imperdonable que estas pruebas fueran sepultadas en una bochornosa impunidad.

Como presidente de la AGN, Despouy fue acosado con maniobras de destitución del kirchnerismo en el Congreso y hasta de un sector de su propio partido.

Con el cambio de gobierno y en cumplimiento de la legislación vigente, le correspondió al Partido Justicialista elegir al nuevo presidente de la AGN. La elección, impuesta por el dedo de Cristina Kirchner, recayó en Echegaray, quien asumió pese a las fundadas sospechas que sobre él pesan por falta de idoneidad moral para encabezar el principal órgano de control de la administración pública. Paradójicamente, gran parte de lo que debería auditar es justamente su propia gestión al frente de la AFIP y de otras dependencias por las que pasó tristemente, como la Aduana y la Oncaa. Incluso su reciente y burdo intento para que no se lo audite a él ni a quien lo impuso fracasó estrepitosamente por el rechazo público.

La AGN alcanzó prestigio y autoridad. Para obtener ese noble espacio en la consideración pública, se invirtieron muchos años de trabajo y honradez, pero con hombres como Echegaray bastarán pocas semanas para transformar a la Auditoría en todo lo contrario. Echegaray es la contracara de Despouy y se ubica en las antípodas del control republicano. Este irritante contraste, cercano al despropósito y a la provocación, agrede la moral pública y desafía el sentido común.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1891971-contraste-entre-la-ejemplaridad-y-la-corrupcion

C.V.

Leandro Despouy es, desde el 26 de mayo de 2016, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, Representante Especial para Derechos Humanos en el ámbito internacional de la Cancillería argentina. Aporta así al nuevo cargo una trayectoria de más de 40 años de desempeño en la vida pública, tanto nacional como internacional. Es la tercera vez que cumple funciones como embajador de su país para temas de alto nivel y asuntos especiales. También lo fue entre 1984 y 1989, y entre 2000 y 2002. Cuenta con una amplia experiencia en materia de Derechos Humanos, donde asumió diversas responsabilidades como experto, consultor y diplomático.

Como embajador, representó a la Argentina ante la mayoría de las instancias internacionales de Derechos Humanos y Derecho Humanitario (Comisión –hoy Consejo– de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Comité Internacional de la Cruz Roja, Asamblea General de la ONU y de la OEA). En 2001, presidió la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y, en 1987, la Subcomisión de Derechos Humanos y la Primera Conferencia de Estados Partes en la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

Apenas iniciado el proceso de transición a la democracia, en diciembre de 1983, el presidente Raúl Alfonsín lo convocó para integrar su cuerpo de asesores y le confió la Dirección General de Derechos Humanos de la Cancillería. Desde allí, tramitó la ratificación de los principales instrumentos internacionales de protección de los Derechos Humanos y de Derecho Humanitario. El primero de ellos fue la Convención Americana de Derechos Humanos. Asimismo, tuvo la responsabilidad de convocar a las personalidades extranjeras que habrían de prestar testimonio en el Juicio a las Juntas Militares.

Como experto en derechos humanos y consultor internacional, ha desarrollado una intensa labor en materia de fortalecimiento institucional y reforma del Estado. En esa calidad, realizó misiones y prestó colaboración técnica en más de 40 países. Su labor como Relator Especial de las Naciones Unidas en el campo de los derechos humanos abarcó áreas de sumo interés y actualidad, como es el caso de la Extrema Pobreza, los Estados de Excepción y las Personas con Discapacidad, este último editado como documento oficial de la ONU y publicado en sus seis idiomas. Marcó su trayectoria como experto la amplia repercusión que tuvieron sus informes como Relator Especial sobre la Independencia de Jueces y Abogados, que le valió el Premio Justicia en el Mundo (2008). Recibió las distinciones “Jrimian Hairig” (2015) y “Mejitar Gosh” (2010) –otorgada por el Estado armenio– por su contribuciones al reconocimiento internacional del Genocidio de los armenios.

Despouy tiene una vasta experiencia en negociación internacional. Su activa participación en la resolución de la crisis haitiana, que culminó con el regreso al poder del presidente constitucional Jean-Bertrand Aristide, le valió, en 1995, el reconocimiento del Honorable Senado de la Nación Argentina.

Es autor de numerosas publicaciones de distinta índole que abarcan el derecho internacional, los derechos humanos, el derecho humanitario, las relaciones internacionales, la reforma del Estado y el control gubernamental. Asimismo, ha publicado más de un centenar de artículos de opinión y de actualidad, tanto en diarios nacionales como extranjeros. También ha realizado actividades académicas en centros universitarios de Argentina, América Latina y Europa.

Su trayectoria diplomática y su militancia en favor de los Derechos Humanos, le valieron el reconocimiento de los gobiernos de Brasil, Paraguay y Uruguay. En el orden nacional ha recibido el premio Mauricio Amílcar López (2002) y la Medalla de Abuelas de Plaza de Mayo (1994). Fue defensor de presos políticos y refugiados latinoamericanos que ingresaban al país masivamente en los años 70. En enero de 1975, junto al escritor Julio Cortázar, denunció en Bruselas ante el Tribunal Russell las persecuciones y atentados cometidos por la “Triple A”.

Durante 14 años presidió la Auditoria General de la Nación (AGN), máximo organismo de control externo de la Argentina, y en 2003 presidió la Organización de Entidades de Fiscalización Superior del Mercosur, Chile y Bolivia (EFSUR), espacios desde los que promovió la integración regional y los valores de transparencia, probidad y ética pública. Su desempeño como Auditor General de la Nación le ha conferido gran notoriedad pública y lo ha hecho merecedor, por su aporte a las Humanidades Argentinas, de una Mención Especial de los de los “Premios Konex 2016” como una de las 100 personalidades más destacadas de la última década (2006-2015).

(Su Curritulum Vitae completo puede visualizarse a continuación)

 

 

Informes sobre el material rodante “chatarra” que compró Jaime por 220 millones de euros

INFORME de la AGN
Captura de pantalla 2016-04-04 a la(s) 12.14.43

PDF Resolución

PDF Informe


Título del Informe
: Verificar la gestión y controles

Tipo de Informe: Informe de Gestión

Organismo Auditado: Comisión Nacional del Regulación de Transporte.

Año: 2012


Verificar la gestión y controles realizados en los procedimientos de contrataciones de material rodante afectado al servicio de transporte ferroviario en el marco de los Tratados y Acuerdos Internacionales celebrados en el período Enero de 2004 a Diciembre de 2010 y su posterior Administración en el ámbito de la Secretaría de Transporte.

 

VER INFORME Periodístico

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Tras el informe de la AGN, PPT publicó el siguiente informe periodístico en el que pone en evidencia el estado del material rodante comprado por Ricardo Jaime (ex Ministro de Transporte) a España y Portugal por 220 millones de euros.

Fuente: TN.com.ar